miércoles, 18 de octubre de 2017

Sissi. Emperatriz rebelde (Sissi 2) - Allison Pataki



Título: Sissi. Emperatriz rebelde (Sissi 2)
Autora: Allison Pataki
Publicación: Grijalbo, septiembre de 2017
Páginas: 472

Verano de 1868. Tras su apoyo a la causa húngara, que culminó con su coronación como reina de Hungría, la emperatriz Isabel de Austria -conocida por todos como Sissi- ha encontrado su propia voz, como mujer y como soberana del Imperio más antiguo y vasto de Europa.
Instalada en el palacio de Gödöllo, a las afueras de Budapest, por primera vez puede disfrutar de uno de sus hijos, la pequeña Valeria, y recibir al conde Andrassy, el hombre del que está secretamente enamorada.

Hasta que unas cartas que llegan de Viena la obligan a enfrentarse de nuevo a su eterno dilema: mantener a su familia unida y salvar el Imperio, o huir de un matrimonio y unas obligaciones sofocantes. Ignora que las sombras de un futuro turbulento la acechan.
Un alma inquieta y viajera, que huía permanentemente de la rígida corte vienesa, donde acechaban los rumores, las envidias y las intrigas. Un espíritu libre, adelantado a su tiempo, que encontró su propia voz y defendió su derecho a vivir sin tener que ser un objeto decorativo. Una mujer a la que golpeó la tragedia mientras luchó sin descanso por salvar un Imperio. Una lectura maravillosa, que nos transporta a un mundo y una época deslumbrantes y ya desaparecidos.

Mis impresiones

En enero de este mismo año salió Sissi. Emperatriz accidental, una novela que me gustó muchísimo leer porque, y aunque no soy especialmente adepta al género histórico aunque sea novelado, la figura de Isabel de Baviera siempre me ha cautivado y ha despertado mi interés. Me parece fascinante por su carácter y esa vida llena de tragedias y sinsabores que te tocó vivir.  En esta novela primera novela conocíamos su infancia idílica, su juventud y tuvo que madurar de golpe al casarse con su primo Francisco José de Austria. No solo abandona a su hogar y su familia, sino que se convierte en una reina. Sissi. Emperatriz rebelde es la continuación.

“Aparece de repente tal y como todos  la han descrito; una belleza que se diría que no de este mundo. Cuando la ve, la mira con los ojos entrecerrados, totalmente concentrado en ella. La emperatriz. Isabel. Sissi.”

La novela comienza en 1868. Muchas cosas han pasado desde que la joven contrajo matrimonio con su primo hasta ese momento en que ha sido coronada reina de Hungría, un pueblo que la ama y la venera y con el cual ella puede mostrarse con libertad. En el Palacio de Gödöllö Isabel -o Sissi, su apodo cariñoso-, ha encontrado algo de paz. No se encuentra completa pero la compañía de su hija pequeña, Valeria, resulta un valor inestimable.

Cuando ese verano recibe una carta de Viena de su hija mayor en la que le comenta algunas cosas que le preocupan sobre su hermano, Rodolfo (que está siendo sometido a una dura preparación y disciplina ordenada por su padre y abuela), Sissi tiene que tomar una gran decisión. Puede hacer oídos sordos y seguir ajena a todos los problemas que atañen a su familia dejando atrás sus obligaciones como reina, madre y esposa o sacrificar su vida, su estabilidad y volver a su infierno particular. Dado su carácter Sissi no puede obviar estas circunstancias.

Muchas fueron las cosas a las que tuvo que enfrentarse Sissi en la primera novela. El abandono del hogar familiar en Baviera, el enfrentamiento con su tía Sofía, la crisis de su matrimonio, la separación forzosa de sus hijos e incluso la muerte de una de ellas. Circunstancias que hicieron que se agravara ese carácter rebelde e inconformista y que huyera de esa corte vienesa que tanto la asfixiaba por su rígido protocolo. Viajar se convirtió para ella en un salvoconducto. Ahora tiene que regresar a su cárcel palaciega y a exhibirse ante un pueblo que no aprueba su comportamiento, muy poco convencional para la época y menos para una reina. En esta segunda parte volveremos a ser testigos de nuevas desgracias y sinsabores que sufrió. Aunque son parte de la historia y están ahí recogidas, en cualquier libro de historia o en la red yo no las voy a contar para que quien se acerque a esta novela pueda descubrirlo por sí mismo.

Sissi es un personaje conmovedor que ha sufrido y sufre tanto que es imposible no cogerle cariño. Además, tiene ese carácter tan fuerte y tan decidido que hace que sea una mujer inolvidable. Amada por muchos y rechazada por otros ella solo intenta buscar el camino hacia la felicidad. Ahora ya no es la adolescente que conocimos, sus sentimientos hacia su esposo han cambiado, ha encontrado un amor (que debe mantener en secreto) y no quiere perder a sus hijos aunque en el pasado les privaran de su afecto y compañía. Ya no es tan inocente, pero hay ciertas circunstancias contra las que la lucha que se hacen demasiado arduas. Con su marido ya no podía conectar y este se volcaba en sus numerosas amantes, sus hijos no ven en ella una madre porque nunca le dieron la oportunidad de serlo y en Habsburgo las críticas y las intrigas son algo que se ha incorporado a su día a día.

Aunque también vemos esa obsesiva preocupación del personaje por su aspecto exterior. Los cuidados de su larga melena, los ejercicios con los que intentaba mantenerse lo más delgada posible, y los tratamientos a los que recurría buscando la eterna juventud. Fue una mujer muy hermosa y parece que se aferraba a su exterior como si fuese lo único que nadie podría arrebatarle.

A parte de Sissi en esta novela hay muchos otros personajes históricos a los que iremos conociendo. Parece que la familia de Sissi estaba tocada por una maldición que ponía en sus vidas historias trágicas de desamor, muerte y traición. Su hermana Nené, que perdió a muchos seres queridos, su otra hermana María Sofía que acabó exiliada y la más pequeña Sofía Carlota casada con Luis II (el Rey Loco), un rey con problemas mentales.

Esta segunda parte da comienzo en verano de 1698 poco después del punto en que dejamos la anterior con la coronación de la protagonista como reina de Hungría. Y tal y como sucedió en la primera parte nos vamos a encontrar una ambientación excelente del periodo político-social que se vivía en los últimos años del siglo XIX aderezado con otros acontecimientos o anécdotas más livianos como la Exposición Universal o la visita del sha de Persia.

Y creo que la autora le da el tono perfecto a una novela cargada de historia, que tiene una parte de ficción, aunque respetando en todo lo posible la parte real. La que ha inspirado numerosos estudios y teorías acerca de lo sucedido en torno a unos personajes que interesan y atraen. Su estilo narrativo es ligero, aunque de ritmo pausado. Se recrea en los detalles de la vida de sus personajes y en su entorno siempre tomando a la protagonista como máximo referente. Con respecto a su final, aunque lo conocía, me ha parecido muy emotivo y temía llegar al mismo porque tal y como vivió el desenlace de Sissi es muy trágico.

Conclusión

Sissi. Emperatriz rebelde es una novela muy interesante para aquellos que se sientan atraídos por la figura de una reina que fue muy desgraciada. Una novela que tiene momentos muy tristes y sobrecogedores aunque también existan otros más distendidos y anecdóticos. 




martes, 17 de octubre de 2017

El ferrocarril subterráneo - Colson Whitehead



Título: El ferrocarril subterraneo
Autor: Colson Whitehead
Publicación: Literatura Random House, septiembre de 2017
Páginas: 316

Una renovada visión de la esclavitud donde se mezclan leyenda y realidad y que oculta una historia universal: la de la lucha por escapar al propio destino.

Cora es una joven esclava de una plantación de algodón en Georgia. Abandonada por su madre, vive sometida a la crueldad de sus amos. Cuando César, un joven de Virginia, le habla del ferrocarril subterráneo, ambos deciden iniciar una arriesgada huida hacia el Norte para conseguir la libertad.

El ferrocarril subterráneo convierte en realidad una fábula de la época e imagina una verdadera red de estaciones clandestinas unidas por raíles subterráneos que cruzan el país. En su huida, Cora recorrerá los diferentes estados, y en cada parada se encontrará un mundo completamente diferente, mientras acumula decepciones en el transcurso de una bajada a los infiernos de la condición humana... Aun así, también habrá destellos de humanidad que le harán mantener la esperanza.

Whitehead nos brinda una historia universal, onírica y a la vez brutalmente realista, sobre la libertad y las ilusiones truncadas, que nos habla de la fuerza sobrehumana que emerge ante la determinación de cambiar el propio destino.

Mis impresiones

Colson Whitehead es un escritor afroamericano que ha sido ganador del Premio Pulitzer en 2017 y del National Book Award en 2016 entre otros premios estando además el número uno en la lista de best seller de The New York Times durante más de treinta y seis semana. Con esta presentación es difícil ignorar una novela que nos habla sobre la esclavitud y en concreto sobre una de esas iniciativas que surgieron para salvar a muchas de aquellas personas que tuvieron la desgracia de sufrirla. A parte de todo el éxito que ha cosechado para que la novela va a tener incluso una adaptación a la televisión. 

“La primera vez que Caesar le propuso a Cora huir al norte, ella se negó. Fue su abuela la que habló. La abuela de Cora no había visto el océano hasta aquella tarde luminosa en el puerto de Ouidah y el agua la deslumbró después del encierro en las mazmorras del fuerte. Los almacenaban en las mazmorras hasta que llegaban los barcos. Asaltantes dahomeyanos raptaron primero a los hombres y luego, con la siguiente luna, regresaron a la aldea de la abuela a por las mujeres y los niños y los condujeron encadenados por parejas hasta el mar. Al mirar el vano negro de la puerta, Ajarry pensó que allá abajo, en la oscuridad, se reuniría con su padre. Los supervivientes de la aldea le contaron que, cuando su padre no había podido aguantar el ritmo de la larga marcha, los negreros le habían reventado la cabeza y habían abandonado el cadáver junto al camino. La madre de Ajarry había muerto años atrás.”

Cora es una joven esclava que trabaja duramente en una plantación de algodón en Georgia, hija y nieta también de esclavas. Allí aguanta el maltrato del hombre blanco, el desprecio y la envidia del resto de los esclavos y la soledad en la que se encuentra de que su madre decidió escapar y dejarla a ella atrás.

La vida de Cora es muy áspera y ella sobrevive como puede. Sin embargo un día recibe la proposición de un joven llamado Caesar de huir. A ella al principio le da miedo y la rechaza, pero cuando las cosas empeoran en la plantación sabe que es la única salida posible. Los jóvenes emprenden una huida a través del ferrocarril subterráneo buscando la libertad.

El ferrocarril subterráneo en una novela que nos habla de la esclavitud en el siglo XIX en América pero desde otro punto de vista sobre el que antes había leído muy poco. Sabemos cómo estas personas son secuestradas y arrebatadas de sus hogares y el trato que el hombre blanco les da en su mundo. Todo para conseguir mano de obra barata. El trabajo duro, la alimentación pobre, los castigos físicos, las violaciones a las mujeres a parte del hecho de que son privados de su propia libertad. Leer todo esto, en lo que el autor no se recrea pero que cuenta, es duro a pesar de lo sabemos porque es parte de la historia.

Sin embargo el autor se centra más en contarnos el periplo de Cora en lo que se llama el ferrocarril subterráneo, una red secreta que operaba en Estados Unidos orquestada para ayudar a huir a los esclavos hacia estados libres. Muchos fueron los que sin saberlo cambiaron el rumbo de la historia aún a riesgo de poner en peligro su propia vida. Aunque embarcar en ese tren subterráneo no era garantía de nada. No sabían a donde se dirigían ni que tramos podían ser intervenidos de un momento a otro. Aunque en la novela el autor aporta sobre esta idea su propia ficción imaginando como los personajes viajaban por túneles y trenes subterráneos lo de los abolicionistas de la esclavitud es real.

Es una historia que en determinados momentos cuesta leer por la crueldad que nos muestra. No solo por esos esclavos de las plantaciones sino porque también existieron otros lugares donde se comerciaba con ellos de forma diferente. Los hacían pensar que eran libres pero no los consideraban ciudadanos iguales. Así incluso los utilizaron como conejillos de indias para experimentos médicos. 

Cora es un personaje muy bueno. Es una muchacha valiente y fuerte que ha tenido y va a tener que lidiar con muchas situaciones complicadas. No solo la esclavitud o el rechazo y acoso de los que se encuentran en su misma condición sino, y quizás lo peor, ese abandono de su madre con quien está muy enfadada. Su abuela Ajarry fue también una mujer de carácter que fue arrancada de su hogar en África por la fuerza, montada en un barco, vendida en diversas ocasiones como si fuera un objeto. Al contrario que Cora, que ha nacido y crecido en la plantación de los Randall, ha estado en diferentes lugares y ha vivido con diferentes hombres blancos. Otro personaje es Caesar un joven de Virginia que aspira a la libertad. Otros personajes como Ridgeway aportarán las connotaciones negativas a la historia. Si es cierto que hay personajes de buen corazón, otros resultan todo lo contrario.

Y me ha gustado mucho el tono en que está escrito el libro. Colson Whitehead es directo y recrea muy bien las escenas, no se regodea en el dolor y aun así percibimos esa parte emocional que viven los personajes, sobre todo Cora. Iremos viendo su paso por Georgia, Carolina del Norte y del Sur, Tennessee o Indiana, lugares en donde sus experiencias y el trato con la gente serán diferentes.

Conclusión

El ferrocarril subterráneo es una novela que me ha gustado leer y me ha resultado interesante. Una novela dura que nos habla de esclavitud y de cómo también existieron personas que trabajaron para hacerle frente.

lunes, 16 de octubre de 2017

El viento en la cara - Saphia Azzedine



Título: El viento en la cara
Autora: Saphia Azzeddine
Publicación: Grijalbo, septiembre de 2017
Páginas: 251

Bilqiss, una joven viuda musulmana, se enfrenta a un juicio por haberse atrevido a ocupar el lugar del muecín a la hora del rezo. Sabe que, más allá de ese crimen, la acusación real es simplemente la de ser mujer y no querer someterse a unas reglas que los fundamentalistas aplican en el nombre de Alá.

Pero Bilqiss no está sola. Hasta el país se ha desplazado una periodista norteamericana, sensibilizada por la noticia, que hará cuanto esté en su mano para difundir su causa por todo el mundo. Y el propio juez del caso, alguien que conoce bien a la acusada, se debate entre la obediencia ciega a la ley y la admiración por una moderna Scherezade capaz de seducirlo con su discurso rebelde.

Los relatos de estos tres personajes irán tejiendo un retrato fiel y conmovedor del proceso contra una heroína dispuesta a luchar hasta el final por su vida y su libertad. Alguien que alza la voz porque es consciente de que su absolución sería algo más que una victoria personal. Para ella y para muchas mujeres de su país significaría una llama de esperanza en estos tiempos oscuros.

Mis impresiones

Saphia Azzeddine es una autora de origen marroquí que se instaló con sus padres en Francia. Ha estudiado sociología y esta es su sexta novela. En ella pone de manifiesto su oposición al integrismo islámico. La sinopsis de El viento en la cara me llamó muchísimo la atención y su lectura me ha sorprendido gratamente. Porque es de esas novelas en la que esperaba encontrar algo más que una historia y lo ha cumplido con creces.

“A diferencia de ustedes, yo no hablaré en Su nombre. Aun así tengo una intuición. Ustedes adoran a Dios, pero Él los detesta”

Con esta frase conocemos a Bilqiss, una mujer que está siendo juzgada por incumplir la ley musulmana. Su delito fue recitar al Adhan –la llamada a la oración- emulando al muecín estando este acto está prohibido para las mujeres. Por esto y por no seguir a rajatabla las normas de los fanáticos religiosos todo el mundo espera que muera lapidada.

También es la historia del juez que tiene que dictaminar la sentencia contra esa mujer. La conoce desde hace tiempo y se debate entre sus propias emociones, la atracción que siente hacia ella y lo que la comunidad espera de él, que ejecute un castigo ejemplar.

Un tercer puntal de la novela es Leandra, una periodista norteamericana que conmovida y atraída por el caso desea cubrirlo y mostrarlo a la sociedad. Quizás ella pueda hacer algo por Bilqiss, quizás denunciándolo ante el mundo se pueda hacer fuerza.

El viento en la cara ha sido una novela que he disfrutado mucho. Por un lado, nos presenta un tema muy delicado y complicado como es el fanatismo musulmán (que es algo inherente a todas las demás religiones, aunque sea en diferentes épocas y manifestaciones) y lo hace con mucha inteligencia. Crea un lado emocional y por otro evalúa el tema desde varios puntos de vista realizando una crítica más global que no solo se ciñe al tema de la violencia y la situación de las mujeres en países con esta doctrina.

Es una historia dura, la de una mujer a la que quieren ver muerta. Desde nuestro punto de vista, el del pensamiento occidental, su delito no es grave. Pero desde el otro lado es castigado con la muerte. Bilqiss además es una mujer con pensamiento propio, que se atreve a cuestionar las reglas del mundo en el que vive, que condena las practicas violentas que se aplican a la religión en la que cree. Bilqiss es una mujer inteligente que supone un peligro y que hace que muchos hombres se sientan amenazados. Una mujer a quien con trece años casaron por obligación con un hombre mayor como sucede a miles de niñas en el mundo.

Otro personaje es el juez del caso. Sabe que su obligación es dictarla culpable porque la comunidad lo pide. Sin embargo, él se acerca a la mujer, entabla conversación con ella y se siente cautivado por sus ideas. Este personaje representa la duda, el dilema moral. Porque en el fondo siente que ella tiene razón. De hecho, muchos de los personajes en privado relajan las normas del Corán o las interpretan a su manera. La historia de su matrimonio refleja claramente cómo se siente la mujer es ese entorno en el que el hombre es quien manda.

El otro punto de vista es representado por Leandra, un periodista Norteamérica que llega dispuesta a cambiarlo todo, cree que podrá salvar a Bilqiss. Llega con ideas preconcebidas pero su relación con una familia musulmana le hará comprender que no todos ellos son terroristas y comienza a comprender como se vive allí. Ella es una mujer moderna, que vive con todos los derechos y libertades y además procede de una familia bien acomodada.

A través de estos y los diferentes secundarios toca el tema por ejemplo del burka o velo, el hecho de que una mujer no pueda tener en casa ciertos objetos, el que no pueda hacer ciertas cosas porque el pecado está en ella, porque ella provoca al hombre. Pero ¿no será el hombre quien asimila todo esto a cuestiones indecorosas? ¿No será él quien interprete el Corán de una forma demasiado radical? La autora también critica como vemos el islamismo desde fuera y nuestra posición contra él. Tendemos a rechazarlo por lo negativo cuando quizás tengamos ideas preconcebidas que tengamos que cambiar.

La novela tiene poca extensión y es muy directa. Narrada con fluidez en pocos capítulos la autora es capaz de desplegar varios temas y desarrollarlos de forma que el lector llegue a ese mensaje que la autora quiere manifestar. Y es que ser musulmana no implica cometer aberraciones, no implica que todos ellos piensen igual y que expresen su fe de la misma manera.

Me ha parecido todo un acierto ese cambio de voces y ese cruce de historias que van más allá de contar una historia. Es un libro para reflexionar con un final bastante duro que te deja turbada y emocionada.

Conclusión

Recomiendo la lectura de El viento en la cara. Una novela dura de la que se pueden extraer muchos pensamientos y reflexiones interesantes. La autora nos da la cara y la cruz del islamismo. No es una novela que gira entorno a esta religión sino a la relación que las personas tienen con él.